¿Experimentar o registrar?

Móviles-y-conciertos

Todos hemos visto una imagen recurrente en los últimos tiempos. Empieza un concierto y la mitad del público en lugar de mirar al escenario y disfrutar de su grupo favorito, saca su smartphone y empieza a grabar el espectáculo sin dejar de mirar la pantalla de su móvil. ¿Están viviendo realmente la experiencia de ir a un concierto y escuchar a una banda tocar música en directo o, por el contrario, mediatizan la experiencia real y la viven a través de una pantalla aún estando presente en el lugar en el que se desarrolla esa actividad?

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Ha surgido con la irrupción de las nuevas tecnologías la idea de la pantallización de la sociedad: lo vivimos todo a través de una pantalla. Nuestra mirada ha sido mediatizada, ha sido intervenida por un soporte que se interpone entre nuestra mirada y la experiencia. Todo lo vemos a través de una pantalla, todo lo vivimos a través de una pantalla, es más, acudimos siempre a ella para comentar en las redes sociales acerca de lo que estamos ¿viviendo?.

Ocurre que ha proliferado un afán por capturarlo todo, por grabarlo todo, por fotografiarlo todo, hasta en las películas de found footage en los que los personajes están a punto de morir prefieren seguir grabando antes que soltar la cámara.

Es una obsesión por tenerlo todo registrado en una pantalla, por tenerlo todo guardado en la memoria virtual que es el ciberespacio. Por registrar más que por sentir, por capturar más que por mirar, por estar más que por ser. Y todo esto tiene que ver con la era de las apariencias, de contarlo todo, de la prueba registral, tenemos la necesidad de probar que hemos estado allí, que hemos sido testigos de esa experiencia que hará que los otros me enviden en Facebook, que me hará ganar seguidores, aunque ni siquiera me acuerde sin ver el vídeo de lo que viví. Corremos el peligro de convertirnos en máquinas registradoras que pasan de puntillas por lo que viven, que al igual que las máquinas ni sienten, ni experimentan nada, solo están, registran y testifican una actividad de la que nada aprenden ni asimilan. Así que ¿vivir o twittear? ¿ver o grabar? ¿experimentar o registrar?

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¿Cultura libre y gratuita?

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http://blogs.elconfidencial.com/sociedad/espana-is-not-spain/2013-11-08/cultura-libre-vaya-patrana_51798/

A vueltas otra vez con la piratería, el todo gratis y la cultura libre, encuentro este artículo que me parece muy acertado y pone el énfasis en el verdadero beneficiario de todo lo que se ha generado en torno a internet y las descargas de contenido: LAS COMPAÑÍAS DE TELECOMUNICACIONES. Sí, las proveedoras del ADSL, esas que te cobran por bajarte ¿gratis? tus películas preferidas y tu música favorita. ¿Por qué se pone la lupa siempre en el ciudadano que quiere acceder a la cultura pero no sobre los que se están lucrando a costa del trabajo de los demás (autores)? ¿Están perdiendo los autores dinero por culpa del consumidor o por culpa de no reclamarle el dinero a quien corresponde? Por supuesto se trata de una lucha de intereses en la que el gobierno sabe perfectamente a quién tiene que bailarle el agua.

¿La era del conocimiento?

era-informacion-el-conocimiento-que-proteger--L-vA1vuePareciera que con la eclosión de las nuevas tecnologías, internet, las redes sociales y todo lo que esto ha conllevado, se ha creado una raza de humanos mucho más informados, interconectados, participativos y responsables. Pero si tomamos un punto de vista crítico, no sin dejar de reconocer las posibilidades que las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) nos han brindado, deberíamos pararnos a pensar si esto realmente ha desembocado en un verdadero empoderamiento ciudadano.

La ingente cantidad de información a la que tenemos acceso hoy en día está pudiendo contribuir, más que al conocimiento, a la producción de un ruido informativo que nos impide discernir entre lo verdaderamente importante y lo que no lo es. ¿Tenemos un conocimiento profundo de las cosas o simplemente una información superficial? ¿No es peligrosa la pérdida de calidad de los contenidos que han sufrido los medios de comunicación? ¿Podemos realmente a través de las redes sociales generar conocimiento o cambiar las mecánicas informativas que rigen el mundo? ¿Han aprovechado más estas nuevas tecnologías las grandes corporaciones o los ciudadanos? ¿Nos ha servido Twitter, Facebook, Youtube o Tuenti para acceder al conocimiento y estar más informados, o para conocer en profundidad todas las habilidades y tonterías que puede hacer un gato ante una cámara?

Creo entonces que lo importante es el uso que de esta poderosa herramienta que es internet se haga. Sabemos de personas que han usado las redes sociales para intentar cambiar el mundo (Wikileaks, caso Snowden, Bradley Maning, etc.), de blogs, diarios digitales, páginas que han surgido que aportan realmente contenido de valor, pero desde mi punto de vista lo que hay que fomentar es la educación en estas nuevas tecnologías para conseguir un individuo crítico, responsable en su uso y que sepa discernir entre lo importante y lo accesorio. Lo que no quiere decir que no sea divertido ver a un gato estamparse contra una pared (allá cada uno con sus distracciones), pero que no sirva esto de opio para el pueblo.

Mi primer artículo

Soga

Estoy muy emocionado con la primera clase de community manager en Aula CM. Me parece muy interesante esta nueva disciplina nacida a raíz del surgimiento de internet y las redes sociales. Dejando a un lado las cuestiones técnicas y de funcionamiento que hemos aprendido, me ha llamado mucho la atención una frase que se ha destacado en clase y la escribía en Twitter el afamado community manager Pedro Rojas: “Para ser Community Manager de una marca… primero debes ser Community Manager de ti mismo”. Esto me ha llevado a preguntarme por las cuestiones éticas de una disciplina que enseña a vender no solo a una empresa en internet, sino a nosotros mismos como personas. ¿Hasta qué punto no nos convierte eso en productos? ¿Nos llevan las redes sociales a vernos como simples marcas humanas que vender? ¿Qué pensáis de estas cuestiones? Espero vuestros comentarios